Detalles que marcan diferencias

En la ida de este encuentro, Arsenal había ganado convincentemente con los goles de Shkodran Mustafi y Alexis Sánchez. Aunque no se encontraba en su mejor momento, aquel 18 de noviembre del año pasado, los de Wenger lograron pintar a Londres de rojo.

Los hinchas gunners tenían las expectativas altas por este antecedente, aunque todos saben que un partido de Premier League, con mayor razón los clásicos, son de pronóstico reservado.

Desde el arranque del partido, los spurs mostraban un dominio en el terreno de juego. Movían la pelota como ellos querían tanto ofensiva como defensivamente. El Arsenal trataba de jugar con pases cortos y metiendo miedo de contra. Mientras que nuestros vecinos de Londres, jugaban simple. Con pases al ras y posesiones largas en pocos metros.

El primer tiempo pasó sin goles, pero con la chance del Arsenal para reivindicarse. El partido lo podía ganar cualquiera.

Un buen pase de Ben Davies ponía en ventaja a los de Pochettino. Harry Kane se escabulló entre los centrales, de un trabajo sólido hasta ese momento, para meter el frentazo del gol de la diferencia.

Tras esta acción, el Tottenham se dio cuenta que podía ser letal en este partido y aprovechó la chispa que se había encendido en el Wembley. Los milagros de Petr Cech y la incapacidad del rival para estar concentrados en el disparo final contribuyeron para que no haya otro gol en contra del Arsenal.

Por su parte, Arsene Wenger hizo una buena elección de cambios, todos ofensivos, temprano y desde el minuto 65. Sin embargo, ningún efecto surtió por la presión que impuso el Tottenham. Si bien es cierto estaban siendo avasallados por el rival, pero debieron recomponerse al darse cuenta que ellos no iban a marcar otro gol más en el encuentro.

Los encargados de ejecutar el pase gol estuvieron imprecisos, lo cual no contribuyó en la pobre ofensiva gunner. Seis son los que fueron registrados en este encuentro. Aunque muchos fueron decisiones finitas y difíciles de ver al ojo, es una cifra que alarma porque son ocasiones de gol perdidas por coordinación.

Todo esto se traduce en la diferencia abismal que el Arsenal tuvo contra el Tottenham. Los de Wenger tuvieron 6 disparos y solo 1 fue al arco. Los de Pochettino ejecutaron 18 veces y 6 fueron al arco.

Es un tremendo bajón porque este era el partido a ganar. Ellos tienen un plantel con una base definida jugando regularmente y a buen nivel hace 3 años. Arsenal ha entrado en otro período de reconstrucción y esos detalles automatizados fueron la gran diferencia. No es un secreto que, futbolísticamente, nos han sacado una gran pequeña ventaja.

Arsenal se encuentra clavado en el 6to lugar con 45 puntos y perdió una chance de estar en puestos de alguna competición europea. Otra vez se demostró la incapacidad de reacción, aún con la sustitución de jugadores.

Lo que resta de febrero es uno de los meses más complicados del club porque tiene partidos decisivos para esta temporada. Dos partidos seguidos de la liga europea contra el Ostersunds FK este jueves 15 y 22. Para finalizar este mes, la gran final de la Capital One Cup contra el Manchester City de Pep Guardiola el domingo 25.

Si bien pueden haber bajado la guardia en la liga, en estos dos campeonatos Arsenal deberá mostrarle a sus fanáticos y al mundo que es un equipo con futuro.

 

Por: Taiki Ishii (@Taiki93)

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