Arsenal comete errores que cuestan partidos

Las expectativas de los fanáticos de que el Arsenal juegue en el Emirates contra el Manchester United era alta, ya que iba a igualar el récord de 13 victorias consecutivas en casa, lograda hace 12 años en el Highbury.

Además, los “diablos rojos” no la pasaron bien en su última visita a Emirates, ya que  fueron superados por un gol de Granit Xhaka y otro de Danny Welbeck.

Solo a cuatro minutos de haber comenzado el encuentro, Laurent Koscielny entrega el balón de una manera imprudente a Sead Kolasinac, quien pierde la batalla con  Antonio Valencia y, rápidamente, se asocia con Paul Pogba. El francés fue encarado por cuatro defensas gunners, olvidándose del ecuatoriano que dibujó un zurdazo que pasó entre las piernas de Nacho Monreal y Peter Cech, marcando el primer gol del partido.

La volatilidad de la defensiva se hizo evidente y los de Mourinho supieron tomar ventaja de la situación. Segundo error grave. Shkodran Mustafi perdió el balón, infantilmente, en salida ante Romelu Lukaku, quien le trazó una diagonal perfecta a Anthony Martial, que con una vuelta y con la parte externa del pie, sirvió el plato a Jesse Lingard para que se haga con el segundo.

Todo esto ocurrió ante Arsenal desconcertado que no encontraba la brújula y todavía el reloj marcaba los primeros 11 minutos. Es un equipo atacando y otro muy distinto cuando había que defender. Inmediatamente, una tercera mala noticia enfocaba la cámara: el zaguero alemán mostró signos de dolor tras aquella jugada y fue sustituido por Alex Iwobi.

El cambio influenció positivamente y el juego colectivo de la escuadra de Londres se hacía notar. Todos hacían su trabajo para marcar, las buenas intenciones y la entrega estaban allí, pero lo que faltaba a la ecuación era calma y precisión.

El equipo de Wenger dominaba, pero sin encontrar el descuento en el primer tiempo. En la segunda parte, vino el milagro, Alexis Sánchez bombeó la pelota desde el sector izquierdo para que Aaron Ramsey retenga la esférica de manera exacta y le dejó a Alexandre Lacazette que tiró un derechazo infalible solo frente a David De Gea.

Las esperanzas volvían a sentirse en la hinchada gunner, creyendo en la remontada tras poner presión con el descuento. Sin embargo, minutos más tarde Pogba corrió por el sector derecho dejando en ridículo la débil marca de Koscielny y el ex Juventus centró la pelota razo para que Lingard la mande a las redes con toda la paciencia. 1-3 y panorama cuesta arriba.

Aunque el francés fue cómplice de la victoria parcial de los “diablos rojos”, jugó en contra de su equipo al recibir la roja directa, tras pisar de forma brusca a Héctor Bellerín en el minuto 74. Fue su primera expulsión desde mayo del 2013, en ese tiempo militaba para “Juve” y estuvo disputando un encuentro contra el Palermo.

El partido fue dominado por Arsenal durante largos períodos, pero ya con un hombre más pasó a tener dominio absoluto del encuentro con un Mesut Özil empoderado y liderando a su equipo.

El portero David De Gea fue el hombre del partido e hizo 14 atajadas, solo dos habían hecho la mayor cantidad en la un solo partido en la liga inglesa: Vito Mannone y Tim Krul.

Arsenal no había perdido en casa desde caer 2-1 ante el Watford en enero y además el Manchester United le ganó 8 veces en casa, alcanzando la mayor cantidad.

Aunque los gunners tuvieron 75% de la posesión y 33 disparos en todo el partido, de las cuales solo pudo convertir un gol y evidenció, otra vez que la desesperación no sirve para estar circunstancias. Se destaca que Özil tomó la iniciativa, pero su máximo socio, Alexis, no estuvo sincronizado con él.

Dos errores imprudentes en la salida de dos defensores sumaron otra derrota en el duelo para Arsene Wenger ante José Mourihno, y “el profesor” solo pudo ganarle una ocasión, empatado 7 y perdido 6 en la Premier League. A seguir remando.

 

Por: Taiki Ishii (@Taiki93)

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