El camino del guerrero

En el primer nivel del fútbol mundial no son muchos los que tienen la fortuna de alcanzar la titularidad en su juventud. Con juventud futbolística nos referimos, más o menos, a antes de los 20 años. Héctor Bellerín es un caso muy reciente, pero es claramente una anomalía. Generalmente, se necesita una situación extraordinaria para que esto suceda. Por un lado puede ser que el futbolista en cuestión tenga unas condiciones impresionantes, como pasó en su momento con Francesc Fabregas. Otras veces también puede ocurrir que se dé la singular circunstancia de que el habitual titular en un puesto se lesione, o incluso que hasta el suplente también se lesione, y que el juvenil que lo reemplace cumpla con creces para que luego no haya justificativo para sentarlo. Algo parecido a esto ocurrió con Carl Jenkinson en el comienzo de la temporada 2012/13 con la lesión de Bacary Sagna, y si bien Carl cumplió, cuando Sagna estuvo de nuevo en forma recuperó su puesto. El ya mencionado caso de Hector Bellerín fue similar, sólo que el bajo nivel de Mathieu Debuchy no le ha permitido destronar al joven español.

screenshot_2015-03-15-13-11-17-1

Sin embargo, efectivamente son pocos los que consiguen dar el salto no menor que significa pasar de London Colney hacia el Emirates Stadium. Si bien la cantera del Arsenal tiene una merecida fama internacional como captadora de talento y oferente de oportunidades a jóvenes de todo el mundo, la innegable realidad es que la contribución de las categorías juveniles hacia el primer equipo ha sido, en los últimos años, pobre. Iwobi, Bellerín, Gnabry, Szczesny, Wilshere, Gibbs, Bendtner, Djourou son los pocos canteranos que han hecho influencia significativa en el primer equipo. Los destinos de estos personajes han sido dispares, pero 3 que eran habituales titulares, Szczesny, Wilshere y Gibbs, por distintos motivos actualmente han disminuido su participación el equipo. Szczesny está a préstamo siendo reemplazado por Cech. Gibbs ha sido relegado al banco desplazado por un Nacho Monreal que está en un buen momento y Wilshere ha tenido un historial de lesiones desalentador, sobre todo para alguien de tamaño talento, aunque ahora se encuentra jugando con regularidad en el Bournemouth.

2ec838bf00000578-3336243-image-a-41_1448624446322

Pero así como algunos han brillado en el primer equipo (aunque ahora ya no lo hagan) existe una cantidad mucho mayor de casos infructuosos. Futbolistas que prometieron en su momento pero se fueron diluyendo de préstamo en préstamo hasta dejar de figurar como alternativas reales: Afobe, Frimpong, Aneke, Miyaichi, Miquel, Meade, Eisfed, Bartley, Lansbury, Eastmond, Emannuel-Thomas, Ozyakup, Barazite, Mérida, etc. Y la lista sigue y sigue. A algunos los vimos alguna vez en la por entonces Carling Cup, otros hasta debutaron en Premier o en Champions, pero lo cierto es que cuando los juveniles ingresan a ese limbo del préstamo eterno, entre la esperanza y la desesperanza, es difícil que salgan de allí. De hecho, llega un punto en que no hay vuelta atrás. Si el jugador ya pasa los 22 años y no ha encontrado su lugar, inevitablemente terminará dejando el club.

¿O no?

El caso de Francis Coquelin (Coqueto para los amigos) es una rareza entre rarezas. El joven galo, nacido el 13 de Mayo de 1991 por lo que al día de hoy cuenta 25 años, ha resurgido desde el olvido rompiendo todas las leyes que rigen a los juveniles. Superando hasta al más optimista pronóstico, su influencia en el primer equipo ha sido inmensa. Su irrupción de emergencia terminó siendo la sorprendente y afortunada respuesta a un problema que el Arsenal de Wenger venía acarreando desde ya varias temporadas. La historia de Coquelin es un caso más que interesante por lo que nos tomaremos unas líneas para desmenuzarlo. Repasaremos el camino del guerrero:

francis-coquelin-1344866326

 

Coquelin llegó al Arsenal FC procedente de Stade Lavallois de la Ligue 2 de Francia a mediados de 2008. Por entonces Francis tenía 17 años. Luego de una temporada en la reserva, debutó en el primer equipo jugando dos partidos de copa de la liga y uno de FA Cup en la temporada 2009/10.

En la temporada siguiente jugó a préstamo en el Lorient donde anotó su primer gol como profesional.

1204435_coquelin

Fue recién en la temporada 2011/12 cuando tuvo sus primeras incursiones importantes en el primer equipo. Debutó por Premier League nada menos que en aquel nefasto 8 a 2 en Old Trafford, siendo substituido en el minuto 62 por otro que daba también sus primeros pasos en el club: Alex Oxlade Chamberlain. En total Francis hizo 10 apariciones por Premier League en esa campaña, jugando varios partidos como lateral derecho dadas las lesiones de Bacary Sagna y Carl Jenkinson.

0d9c0d6800000578-0-image-a-8_1421664536662

En la temporada siguiente tuvo una cantidad similar de participaciones. Destacaron sus buenas actuaciones ante el Chelsea en una derrota 2 a 1 y ante el Schalke 04 también en una derrota. Siempre resaltaron sus virtudes para la recuperación y su compromiso dentro del campo, pero también se notaba que le faltaba algo de físico para la posición de mediocampista defensivo de Premier que desempeñaba.

En la temporada 13/14 se fue a préstamo al Friburgo de la Bundesliga. No teniendo lugar como mediocampista defensivo, jugó principalmente como lateral izquierdo. Fuera de posición, Coquelin no tuvo su mejor temporada. Incluso figuró como el 3er peor jugador de la Bundesliga en un ranking de la revista alemana Bild. Pero más allá de todo eso, el mismo Coquelin tiene una opinión positiva sobre este pasaje: “El período que pasé en Alemania me ayudó mucho, fue una dura experiencia mentalmente y eso fue un punto de inflexión en mi carera. Estoy feliz de haber ido porque aprendí mucho.”
Además también destacó las exigencias físicas de los entrenamientos en el Friburgo: “Trabajé muy duro físicamente, como nunca antes. Corríamos 12 km en velocidad a través del bosque o 12 repeticiones de 1km en la orilla del río.”

stream_img

Sin embargo, en el día a día del seguidor del Arsenal, Coquelin prácticamente había desaparecido de los radares. Francis comenzó sin pena ni gloria la temporada 14/15, eso sí, entrenando con el primer equipo. En noviembre Wenger decidió mandarlo un par de meses a préstamo al Charlton del Championship para que tenga minutos, esto ponía en evidencia que claramente no estaba en sus planes que Francis jugara mucho esa temporada en el Arsenal. Sin embargo aquí fue cuando, llámese la suerte, las fatalidades, lo impredecible, en fin, el azar, empezó a jugar su parte. Una crisis de lesiones, desgraciadamente habitual en los últimos años, en el mediocampo gunner a mediados de diciembre obligó a Wenger a interrumpir el préstamo al Charlton para recuperar a Coquelin como un activo para el equipo. Las bajas por lesión de Mikel Arteta, Jack Wilshere y Aaron Ramsey significaron una oportunidad prácticamente impesada para el joven francés. De hecho, tan impensada era que Wenger recuerda que Francis no estaba contento de haber regresado al Arsenal. “Estaba jugando regularmente en el Charlton y ahora me hacen volver solo para cubrir otra eventual baja pero no para jugar.” fue la queja de Coquelin para con Wenger. Lo que son las cosas. Ni el más optimista hubiera vaticinado que desde ahí en adelante el impacto del galo en el primer equipo tendría el impacto que tuvo. Francis Coquelin fue titular por primera vez en 23 meses un 28 de diciembre de 2014 en una victoria por 2 a 1 frente al West Ham en Boleyn Ground. Y desde entonces ser titular se le haría costumbre.

manchester-city-v-arsenal-premier-league

A pesar de buenas primeras impresiones, seguía habiendo entre la afición la desconfianza típica que surge cuando un jugador destaca en el primer equipo. ¿Era este Coquelin una realidad o simplemente estaba en un buen momento? Creo que la prueba de fuego fue un partido contra los vigentes campeones Manchester City en el Etihad. Una actuación superlativa de la pareja Cazorla-Coquelin significó una contundente victoria por 2 a 0. Coquelin volaba alto, y no era una ilusión.

Francis cerró la campaña con los mejores registros defensivos de la liga: líder en intercepciones por partido, líder en duelos uno a uno ganados por partido y segundo en tackles por partido. Además el Arsenal coronaría la temporada con la 12° FA Cup de su historia, donde Coquelin disputó los 90 minutos en la final ante el Aston Villa.

Para la temporada 15/16 ya era un indiscutido en el once gunner. Caracterizado por un juego de roce físico y un gran despliegue posicional, su actitud de lucha también fue un incentivo para el resto del plantel. Wenger destacaba que Coquelin se había aferrado a aquello en lo que es bueno: recuperar la pelota y luego saber usarla bien. Tanto fue su influencia que el equipo sufrió mucho cuando una lesión en los ligamentos de la rodilla lo marginó de las canchas durante 3 meses. Es posible incluso que esa lesión le haya costado el título a los gunners. También se recuerda cuando fue expulsado ante el Tottenham, al llegar tarde en una entrada sobre Harry Kane cuando ya estaba amonestado. Esa imprudencia le costó al Arsenal un par de puntos, pero al mismo tiempo refleja un poco lo que define a Coquelin. La fiereza y las ganas con las que va a cada pelota, y el esfuerzo de ser quien hace el trabajo sucio, esa figura que el Arsenal llevaba años sin encontrar en la dimensión que necesitaba.

francis-coquelin-cropped_gzvusv47wv791bdrvmizc1kgi

Lejos de los flashes, Coquelin todavía no ha anotado siquiera su primer gol en el Arsenal Football Club, y sin embargo nadie se atrevería a poner en duda que, con él en cancha, la capacidad de competir del equipo se dispara.

Wenger mismo dijo: “Coquelin es un buen ejemplo para los jóvenes porque llegó con 17 años y finalmente se asentó a los 24. Es increíble lo paciente y lo abierto de mente que tienes que ser en este nivel.”

Es por todo esto que Francis Coquelin se merece el gran presente que está teniendo. Es el trabajador silencioso e incansable detrás del gran rendimiento reciente del equipo. Y un premio también a la perseverancia, porque el fútbol muchas veces es injusto. Al guerrero Coquelin, ¡Salud!

image

Por: Livio Leiva / @LivioLeiva

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *